Cada 29 de junio, Haro se convierte en el escenario de una de las celebraciones más originales y multitudinarias del verano español. La Batalla del Vino, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, convoca cada año a miles de participantes vestidos de blanco que, tras una misa en la ermita de San Felices, se lanzan unos a otros litros de vino tinto con botas, sulfatadoras y cubos hasta quedar completamente teñidos de color púrpura. El espectáculo concluye al mediodía, cuando la gente regresa a Haro y se congrega en la plaza de la Paz.
Pero Haro no es solo una fiesta. Es la capital del vino de La Rioja, una localidad donde conviven algunas de las bodegas más relevantes de España y donde el enoturismo alcanza su máxima expresión. Si vas a acercarte a la Batalla del Vino, aprovechar para descubrir sus bodegas es casi una obligación. Aquí van tres propuestas para completar el viaje.
Viaje de los Sentidos en Ramón Bilbao
Ramón Bilbao es una de las bodegas más reconocidas de Haro, con una trayectoria que combina respeto por la tradición riojana e innovación constante. Su experiencia Viaje de los Sentidos propone un recorrido por las instalaciones de la bodega que va más allá de la visita convencional: cada espacio está diseñado para activar un sentido diferente, creando una conexión más profunda con el vino y con el territorio que lo produce.
La experiencia culmina con una cata guiada que permite entender la personalidad de sus vinos y el carácter singular de sus viñedos. Una forma de acercarse a La Rioja que tiene poco que ver con lo habitual.

Visita Singular en Bodegas Beronia
Situada también en Haro, Bodegas Beronia ofrece con su Visita Singular una aproximación completa al mundo del vino de La Rioja. El recorrido guiado por las instalaciones permite conocer de cerca el proceso de elaboración y crianza que define sus vinos, desde la selección de la uva hasta la botella. El punto culminante es la cata, en la que se descubren los matices que hacen de Beronia una referencia dentro de la D.O.Ca. Rioja. Una experiencia bien construida para quienes quieren entender, no solo degustar.

Picnic by Montecillo
Para quienes prefieren combinar el vino con el aire libre, Bodegas Montecillo propone su Picnic by Montecillo, una de las experiencias más singulares de la zona. Un taller de aromas y sabores para descubrir el alma de los vinos Montecillo, seguido de un picnic al aire libre en los jardines de la bodega preparado por el chef con productos de temporada y vinos de la casa.
El entorno, los viñedos de Navarrete a pocos kilómetros de Haro, y la propuesta gastronómica hacen de esta visita un plan difícil de superar para una tarde de verano en La Rioja.

Haro tiene la batalla más famosa de La Rioja, pero también algunas de las bodegas más interesantes del país. Si ya tienes el 29 de junio marcado en el calendario, solo falta decidir cómo aprovechar el resto de los días. La oferta de enoturismo en la zona da para mucho más que una mañana entre viñedos.
